Friday, September 30, 2005

Coffe Promotes Self-Realization

Hoy me levanté a las 6:45 de la mañana como en cualquier otro día. Me bañé, preparé café, “lunch” para la Universidad y un sándwich de huevo (obviamente) que como mientras leo mi correo electrónico. Un día común y corriente, por lo menos eso parece. Todo marcha como cualquier otro día, es decir, intento avanzar en un escrito (artículo) que estoy preparando pero como en cualquier otro día no logro avanzar mucho. A las 9:45 a.m., como en cualquier otro día me pregunto ¿qué carajos estoy haciendo? La respuesta es sencilla y directa, de hecho tan directa que el café es imprescindible; la respuesta es, no sé. ¡No sé! Me veo trabajando en un artículo que no creo que aporte mucho al mundo científico y mucho menos a la práctica clínica. De hecho, hay ciertos aspectos de la metodología que de antemano sé no o van a ser bien recibidos por los famosamente conocidos “reviewers”, lo cual implica tener que correr otro pequeño experimento. En este momento, respiro hondo, me reclino en la silla, tomo café y pienso: “joder, pinche vida está bien cabrona….” Tanto sacrificio para acabara haciendo algo que no sé a ciencia cierta si es aplicable ó si por lo menos va a ser usado como referencia. Tanto sacrificio, tanto trabajo, tanto subir, bajar, hacer ejercicio, comer, imaginar, tomar…. tanto, tanto, tanto… tantas cosas que podría estar haciendo en este momento y que no estoy haciendo. Para empeorar las cosas, ¡estoy escribiendo un artículo en inglés! ¡Ni si quiera es mi idioma nativo…mierda!

El punto es que trabajo y trabajo y después de mucho sacrificio me pregunto si el trabajo es garantía del éxito personal. Por ejemplo, Homero Simpson tiene trabajo, para aquellos que conocen a éste personaje estarán de acuerdo que el hecho de que tenga trabajo es suficiente ejemplo de que la vida no es justa. De hecho, tal vez no hay justicia en la vida. Algunos creen que todo se “paga” después de la muerte pero, de que me sirve joderme tanto para gozar en muerte. Retomando las enseñanzas de Honero Simpson, ustedes recordaran el capítulo en el que un personaje desconocido toma clases de física nuclear por correspondencia y después de mucho esfuerzo se gradúa para así mudarse a Springfield en busca de una mejor vida. El personaje desconocido encuentra trabajo en la planta nuclear y después de conocer a Homero se da cuenta de lo poco calificado que Homero es para estar encargado de la seguridad de la planta nuclear. El capítulo termina en que este personaje es despedido por intentar mejorar la seguridad de la planta nuclear mientras que Homero es recontratado por no hacer su trabajo adecuadamente o mejor dicho, por simplificar sus responsabilidades. De hecho, el personaje desconocido es desconocido porque muere en un accidente bastante estúpido. Nadie supo de donde venia ni a dónde iba pero aún así, la mayoría de pueblo acude a su entierro por simple curiosidad. Creo que esta enseñanza Simpsondiana muestra claramente cómo me siento a las 9:45 de la mañana.

Después de haber sido derrotado por mis propios miedos vuelvo a servirme otra tasa de café y prosigo en mi escrito. Invariablemente después de una hora de trabajo vuelvo a suspirar pensando que a lo mejor mi escrito tiene algo de coherencia, de hecho, pude llagar a tener aplicación clínica. Respiro hondamente, tomo un buen trago de café y prosigo en mi escrito pensado positivamente, pensando que mi trabajo tiene relevancia, aplicación y que se puede llegar a publicar en un revista científica de cierto prestigio. Escribo más y me doy cuenta que el escrito comienza a tener cierta ilación, de hecho, entre más leo más veo a futuro, entre más escribo más me cuestiono, ente más sintetizo más comprendo y entiendo, entre más pienso…más café necesito. Por lo general dejo de escribir a la 1:00 p.m. para comenzar con otras actividades que no involucran tanta confrontación personal. En fin, ahora que les he presentado un síntesis de mi vida mañanera me doy cuenta que lo mejor sería tener control sobre el infernal ciclo que me lleva del fracaso al éxito de Lunes a Viernes de 8:00 a.m. a 1:00p.m. Es decir, ojala pudiera decidir que a la 1:00 p.m. mis pensamientos deben estar enfocándoos hacia el futuro con éxito (éxito personal) y no hacia una muerte accidentada o en espera de homenajes celestiales. En serio, ojala pudiera tener control sobre éste virulento ciclo porque así, ni mi esposa, ni mis tutor, ni mi jefe, ni mis compañeros de oficina tendrían que soportar mi mal humor cuando cierro el ciclo con una muerte accidentada.


coffee promotes self-realization


||gasa||




1 Comments:

Blogger tamalotes said...

Excelente post…

Hace muchos años, en una discusión con la que ahora es mi amada esposa, recuerdo que yo preguntaba: ¿Pues que es lo que quieres de la vida? Ella contesto sin titubeos: Ser feliz. En ese momento me enfureció su respuesta. Que tontería, pensé. Eso es obvio. Eso es muy fácil lograrlo, pensaba en mi arrebatito. Quiero algo concreto. Algo exacto, algo medible, cuantificable, preguntaba mi lado analítico…

Con el paso del tiempo descubro que es definitivamente la única meta que puede haber en la vida. Ya que es lo mas difícil de lograr a largo plazo. Al final del día, es lo único que cuenta. Bueno, al menos ahora para mí.

Tamalotes [CgS]

Friday, September 30, 2005 1:35:00 PM  

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